Centro de Neuropsicología Infantil y del Adulto Mayor | Medicina Cognitiva
En Medicina Cognitiva, nuestro enfoque va mucho más allá de brindar consultas aisladas.
Trabajamos como un equipo clínico especializado, integrando neuropsicología, neurología, psicología clínica, terapia del lenguaje y estimulación cognitiva para ofrecer evaluaciones y tratamientos con un alto estándar de calidad, precisión diagnóstica y calidez humana.
Cada intervención es personalizada, basada en modelos neuropsicológicos actuales y adaptada a las necesidades reales de cada paciente (niños, adolescentes, adultos y adultos mayores).
A diferencia de un servicio general, aquí encontrarás un espacio profesional, seguro y especializado, pensado para acompañar procesos de desarrollo, aprendizaje y envejecimiento saludable.
Para Niños y Adolescentes

Trastorno del Espectro Autista

Problemas de regulación emocional y conductual

Trastorno por Déficit de Atención (TDAH)

Dificultades en lectura (dislexia)

Dificultades en matemáticas (discalculia)
Adultos

Problemas de memoria y atención

Problemas de regulación emocional y conductual

Daño cerebral adquirido (EVC, traumatismo craneoencefálico)

Quejas cognitivas asociadas a estrés, ansiedad o depresión

Dificultades cognitivas post-COVID u otras enfermedades
Adultos Mayores

Quejas de memoria

Problemas de regulación emocional y conductual

Deterioro Cognitivo Leve

Quejas cognitivas asociadas a estrés, ansiedad o depresión

Dificultades atencionales y ejecutivas
¿Qué hacemos en consulta de neuropsicología?
En nuestras consultas de neuropsicología realizamos una evaluación integral del funcionamiento cognitivo, integrando medidas cuantitativas estandarizadas con un análisis cualitativo detallado de los procesos, la conducta y el contexto de cada persona. Partimos de la idea de que la persona no es su diagnóstico, sino un sistema en desarrollo que debe comprenderse de manera global.
A partir de esta evaluación, diseñamos planes de intervención y rehabilitación neurocognitiva personalizados, orientados a fortalecer habilidades como la atención, la memoria, el lenguaje, las funciones ejecutivas y la regulación emocional, con impacto directo en la vida diaria, escolar, laboral o familiar.
El proceso es individualizado y de duración variable, ajustado a la edad, las necesidades y los objetivos de cada paciente. El trabajo se basa en evidencia científica, con seguimiento continuo y ajustes según la evolución observada, priorizando avances funcionales y medibles sin perder de vista la experiencia subjetiva de la persona.
